September 2, 2024

Conocer el problema para hallar el 'problema'

Conocer el problema para hallar el 'problema'

Despejar corazonadas para crear productos y servicios sólidos, basados en evidencias, en la era del Boom digital.

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Conocer el problema para hallar el 'problema'

Conocer el problema para hallar el 'problema'

¿Qué hace que sigamos adelante en algo que creemos? La ilusión y la corazonada de que no nos equivocamos y todo irá bien. En el diseño de innovación, en un contexto con varias incertezas y que pedende de muchos factores, raramente funciona esta fórmula.

No puede confiarse en la intuición en ausencia de regularidades estables en el entorn
Daniel Kahneman.

Daniel Kahneman es un conocido investigador y autor del libro Pensar rápido, pensar despacio. Su libro se basa en temas científicos sobre el pensamiento y la toma de decisiones, sus preceptos me recuerdan a que muchas veces pensamos y actuamos bajo el impulso de emociones o ideas preconcebidas sin analizar en profundidad. Intento llevar este conocimiento a mi terreno para explicar la importancia del análisis y la investigación en cualquier ámbito del diseño. Intentando ser lo más objetivos posible para plantear hipótesis, ideas, escenarios y trabajar con evidencias.

El 2020, cuando salíamos del confinamiento por el COVID-19 en Barcelona, llegó a mis manos un proyecto muy interesante, liderado por una mujer admirable por sus creencias y principios sobre salud y sostenibilidad.Este servicio se complementaba con un producto digital, una app, que permitía conectarse mediante una experiencia auditiva a circuitos de meditación y ejercicio físico al aire libre.

Este proyecto trataba principalmente de un servicio para mejorar aspectos de la salud física y mental en los espacios verdes públicos. Este concepto se complementaba con una herramienta digital, una app, DO app, que permitía conectarse mediante una experiencia auditiva a circuitos de meditación y relajación, combinando el ejercicio físico al aire libre.

Esto coincidió con la etapa de desconfinamiento del COVID-19, la idea a priori parecía muy buena por que ayudaba a los ciudadanos a comenzar una nueva etapa de conciencia interior y dar más importancia a la salud y de paso incentivar el uso de espacios verdes públicos para el acceso igualitario a todos los ciudadanos a una mejor calidad de vida.

El proyecto ya estaba planteado dentro de un contexto que aunaba dos grandes retos de La Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible de UE, que promueve estilos de vida saludables, medidas preventivas y una asistencia sanitaria moderna y eficaz para todos en el marco de la sostenibilidad.

Con esos retos y el contexto claramente estábamos ante un proyecto de innovación y era evidente que nos esperaba un largo camino antes de plantear una solución para invertir recursos en crear un MVP. Entonces nos juntamos tres chicas valientes para sacar adelante un prototipo y probar.

Prototipo Proyecto DO / 2020

Cuando hablo de ‘conocer el problema para hallar el problema’, me refiero a que el equipo entra en una fase de compartir y estar alineado con los objetivos, oportunidades y retos para definir el área de actuación donde desarrollar o proponer soluciones. La idea es evaluar en el mercado real una solución o concepto de diseño basado en hallazgos más que en intuición.

¿Entonces qué paso con el proyecto DO? Bueno, se comenzó por hacer caso primeramente a la intuición. Desarrollamos un concepto, una solución para mejorar la calidad de vida de las personas por medio de la meditación al aire libre en los parques de Barcelona.

Aunque el concepto que sacamos adelante como prototipo nos serviría para hacer test con usuarios y evaluar la experiencia, en este punto ya estábamos dando por supuestas varias cosas sobre el usuario, no teníamos evidencias estables basadas en un plan de investigación estructurado, me refiero a que necesitábamos conclusiones que nos aporten más información sobre las personas, la ciudad y el entorno.

Sobre todo conocer de una forma sincera y honesta como las personas se desenvuelven en la ciudad, si realmente está conectadas con los parques, y si no cuáles eran las barreras…Había muchos supuestos que no se acababan de alinear con el equipo, pero seguimos adelante por una buena intuición.

En mi experiencia creo que aún es más difícil ser objetivo cuando hay detrás unos valores e ideales firmes por los que se ha creado un proyecto, es normal dejarse llevar y aferrarse a las ideas. En realidad el problema no son las ideas, es el acto de desprenderse de ellas y mirarlas en interrelación con ecosistemas complejos, es todo un reto actuar de forma holística, conocer el contexto, desde un pensamiento sistémico y no lineal.

Respecto al proyecto creo que fue increíble haber pasado por ello en una fase de ideación temprana que dio mucho de sí imaginando y dejando ir la creatividad. Si se cuenta con los

recursos es increíble poder desarrollar ideas sin ser tan ortodoxos como propone en este video Brian Collins, ”No creative person I know has ever asked for brainstorming session”, hablando de procesos creativos. ¡Al tanto!